30 de marzo de 2010

Jorge





"Cambié de "lugar..."; siempre estoy con la cámara conmigo captando lo que me gusta o me impacta, y hoy, gracias a este proyecto de Eugenia, creo que es la primera vez que el que "mira", el frente del objetivo soy yo.-
Me gustó mucho colaborar con este proyecto porque se trata de la fotografía a la que amo y en especial por que Eugenia es una gran persona"
Jorge M







El placer fue mio, Jorge.

14 de febrero de 2010

MUESTRA CCR


DEL 18 AL 28 DE FEBRERO, CENTRO CULTURAL RECOLETA, SALA 2.

Harry-dijo Basilio Hallward, mirándolo directamente a los ojos-, todo retrato que se pinta con sentimiento es un retrato del artista, no del modelo. El modelo no es más que un accidente, la ocasión. No es a él a quien revela el pintor; quien se revela sobre la tela coloreada es más bien el pintor.


Somos 22 los que exponemos, mío es un 4,5% . Retratos de personajes.

Comprendí que estaba ante alguien cuya simple personalidad era tan fascinante que, si me abandonaba a ella, absorvería mi naturaleza entera, mi alma y hasta mi propio arte.


Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray.


EugeH

27 de enero de 2010

ENGRANAJES



Los tatuajes son los engranajes


De una adolescencia prolongada


Son arte a flor de piel


Recuerdos imborrables


Actores principales del espejo


Excusa de charlas en altas horas de la noche


Marcas imborrables de nuevos nacimientos


Arrepentimientos jodidos, u orgullos desmedidos


Parte fundamental de quien los tenga


Elecciones

Reflexiones

Ilusiones

Compañeros

Sombras de alter egos

Amigos confidentes

Tienen vida

Dan vida

Son arte


Los tatuajes, nunca errantes



Cortesía de Diego Schnabel, autor del texto, portador del tatuaje y gran amigo.

Invito a visitar su página, que no es de papel.

6 de enero de 2010

Alfonsina y el mar

Para escuchar mientras:






Por la blanda arena
Que lame el mar
Su pequeña huella
No vuelve más
Un sendero solo
De pena y silencio llegó
Hasta el agua profunda
Un sendero solo
De penas mudas llegó
Hasta la espuma.













Sabe Dios qué angustia
Te acompañó
Qué dolores viejos
Calló tu voz
Para recostarte
Arrullada en el canto
De las caracolas marinas
La canción que canta
En el fondo oscuro del mar
La caracola.



Alfonsina y el mar,. Ariel Ramirez y Feliz Luna. Fragmento.

22 de noviembre de 2009

FsF VIII. Volvimos.

Está todo en las imágenes.
Otra vez el último o será que "es de esas lindas historias que no terminan".
Como siempre, mates, galletitas, guitarras, guitarreros, mi cámara, las sillas apiladas al lado de la ventana del aula V102 y magia.









































27 de octubre de 2009

Aquel 1ro de mayo de dos mil nueve

Primero de mayo, y mi curiosidad que me llevó a recorrer el centro porteño en un día en el que suponía estaría desierto. Mal informada claro, terminé en medio de una manifestación antiK liderada por el partido Socialista, la CMT y algunos más. Luego de algunas tomas instantáneas, que algún día compartiré, mi acompañante y yo en busca de escape de ese mar de gente nos metimos en el subte, allí mismo, Av. de Mayo y Perú, punto exacto en el que nos encontrábamos. Ese subte que pocas veces en mi vida tomo, ya que no me deja en ningún lado útil. Pero en esta ocasión sirvió de escape y de combustible mental. No solo lo increíble que tienen esos trenes de la Línea A, y de algunas instantáneas que permitió el movimiento y la oscuridad, sino un hombre, medio hippie, medio sucio que me acercó un papel, como tantos otros que acercan estampitas, o lapiceras, o guías T (que me hubiera servido en ese momento), y a punto de rechazarlo, vi; en esta especie de libro desordenado hecho de rejunte de hojas y una horrible impresión en magenta, propia de los que ahorran tinta usando últimos requechos del toner; el nombre de un cuento que ya conocía, lo que actuó de gancho y me llevó a hojear esta especie de librito, a sacar dos pesos y concretar el intercambio.

El texto está revivido de mayo, de un ágora extramuros facultativos que había leido estas palabras pero nunca estas imágenes.













































Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Julio Cortazar

12 de octubre de 2009

Lado B Charlas FCECS



Lunes, últimas horas del día y un prometedor encuentro entre profesionales y alumnos. Los clásicos alumnos concurrentes a estas charlas y el vacío de las incómodas sillas azules del aula Magna. Fotógrafos, camarografos y directivos, perdidos entre el escaso auditorio.
Un locutor reconocido, la lenguita del nodecano, los directivos, los expositores los alumnos y los silencios. Todos juntos, un Lunes, últimas horas del día.